Mostrador empieza con lo justo para vender: artículos, caja, turnos y recibos. Lo demás lo enciendes tú cuando lo necesitas.
Por qué: un negocio que no fía no quiere ver «Clientes» en cada pantalla, y a un cajero nuevo le cuesta menos aprender con pocas opciones. Menos botones, menos errores.
Más → Encender herramientas (solo el propietario). Lo apagado no sale en el menú, pero no se borra nada: si lo vuelves a encender, está todo como lo dejaste. Lo que ya estás usando no se puede apagar.
Tu día a día
- Clientes y fiado: vender fiado, cobrar abonos y mandar el estado de cuenta. Mira Vender fiado.
- Citas: tus clientes piden hora desde un enlace que les mandas y la cita te cae en la agenda. Para peluquerías, barberías, manicuras y servicios con turno.
Las cuentas del negocio
- Área de venta y almacén de la tienda: separa lo que está en el mostrador de lo que está en la trastienda. Así sabes cuándo reponer el estante.
- Gastos: apunta la corriente, el alquiler o el transporte. Sin ellos, la ganancia del Resumen no descuenta lo que pagas por tener el negocio abierto.
- Cuentas de dinero: cuánto hay en el cajón, en el banco y en la caja fuerte, cada cosa por su lado.
- Proveedores y compras: a quién le compras y cuánto le debes.
- Bajas de inventario: anotar roturas, mermas, vencidos y robos. Mira Bajas y conteos.
Tu equipo (plan Pro)
- Pagar al equipo: cómo cobra cada quien (sueldo, comisiones, bonos) y lo que le pagas.
Varias tiendas (plan Pro)
- Varias tiendas y almacenes centrales: mira Varias tiendas y almacén.
Contabilidad (plan Pro)
- Resultados y balance: cuánto ganaste, qué tienes y qué debes, sacado solo de lo que ya anotas en la caja.
Consejo: enciende una herramienta a la vez y úsala una semana antes de encender la siguiente.